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La llanura de Crau

La llanura de Crau

Istres Plaine de la Crau

Lugar único de contemplación

Istres se caracteriza por sus parques y jardines pero también, en gran medida, por las singularidades de fauna y flora de la Llanura de la Crau, que delimita la ciudad por el norte. De hecho, la Llanura de la Crau es una estepa árida del departamento de Bouches du Rhône (Bocas del Ródano), único bioma estepario de Europa Occidental, lo que le convierte en un lugar único. Está delimitado al oeste por el delta del Ródano, al norte por los Alpilles, al sur por el estanque de Berre y el Mediterráneo. Es la antigua confluencia de la Durance y del Ródano, y es el cono de deyección. Está formada por una capa de guijarros de considerable grosor, que con las aguas de chorreo se han cimentado formando la pudinga, una roca impermeable y resistente.

El pastoreo extensivo de los rebaños de ovejas ha creado con el paso de los siglos una vegetación muy concreta: la Coussoul, hoy fragmentada y reducida, que constituye la Crau seca. La parte norte de la Crau forma la Crau húmeda, que ofrece un preciado heno, primer forraje que mereció una AOC, el heno de Crau.

La llanura de la Crau alberga a casi ¾ partes de las especies de pájaros existentes en el territorio francés, y se encuentra inmersa en un itinerario de migraciones, lo que hace que, una vez más, sea un lugar ideal para el descubrimiento y la contemplación de los pájaros.

LOS CANALES DE CRAPONE

ADAM DE CRAPONE, ingeniero de Salon, cambió la manera de vivir de la época con la implantación de un sistema totalmente innovador: desviar el agua de la Durance con un ingenioso sistema de riego que se basaba en el flujo del agua (las pendientes) y la gravedad. Esta innovación le permite hoy ser muy conocido en la región, con numerosas calles y plazas que llevan su nombre. Y como consecuencia de ello hay canales que han permitido el cultivo de la parte norte de la llanura de la Crau, especialmente el cultivo del célebre heno de Crau.

CULTIVO DEL HENO DE CRAU

Típico de la cultura provenzal, el heno de Crau es el único producto no alimentario que lleva la etiqueta AOC. Las balas de heno están rodeadas por una correa roja y blanca que las distingue.

Enormemente reconocido por sus valores nutritivos, se trata de un alimento natural, apetitoso, nutritivo, equilibrado y rico en minerales. De hecho, posee unos valores alimenticios excepcionales: rico en materia mineral, con un bajo contenido de celulosa bruta, lo que redunda en un aumento de la digestibilidad, rico en calcio, cantidad de magnesio, rico en sodio, lo que explica en parte su apetencia y posee incluso grandes cantidades de azufre…

Además, cada sección posee un equilibrio floral importante adecuado para todo tipo de ganado.
- La primera tala (recolectada en mayo) es rica en gramíneas y se reserva para la alimentación de los caballos y el engrase de bovinos.
- La segunda tala (recolectada en junio-julio) es ideal para las vacas y las ovejas ya que aumenta su producción de leche manteniendo su estado físico.
- Por último el tercer corte (recogido en agosto-septiembre), rico en leguminosas y de aspecto frondoso, ofrece excelentes resultados en las ovejas y en las cabras con el aumento de la producción de leche.

Un producto del que se sienten orgullosos nuestros criadores y nuestro territorio.

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